Recientemente probé una de las vitolas que se producen en cumaná en la fábrica Crispin Patiño; se trata de un pirámide capa clara y debo decirles que la calidad de este puro me sorprendió.
Siempre he comentado que los habanos para mi eran lo máximo y lo único que fumaría, pero al probar este Crispin Patiño cambié de parecer, la calidad del torcido, el aspecto, aroma, sabor y combustión de este cigarro son excelentes, con decirles que, mientras el mio reposaba en el cenicero, parecía que se hubiese apagado ya que no deja la estela de humo típica; la calidad también se hace notar en la ceniza a medida que el puro se va consumiendo, dejando una ceniza compacta, de color blanco intenso (lo cual quiere decir que la planta de tabaco creció en un suelo rico en nitratos, lo que es ideal para la confección de puros de primera calidad).

La combustión es lenta y controlada, permitiéndonos dejar descansar el puro sin que este se apague o se consuma de forma no uniforme; en cuanto al precio, pues, nada mal, ya que es producto nacional esta acorde con su calidad; tiene un sabor suave, amaderado con notas de cuero que se va intensificando a medida que lo fumamos sin llegar a tener tonos demasiado fuertes, lo que permite disfrutar este puro hasta el final.

Se los recomiendo al 100%, esta gente ha mejorado su producto de manera significativa, merece que lo tomen en cuenta y de verdad les digo que compite con muchos puros y habanos que he probado, espero sus opiniones.-
* Julio Vergara *